Esta es la pregunta que nos encontramos una y otra vez los que
trabajamos en el medio. El discurso suele seguir con: "...que yo
recuerde, nunca hice clic en un banner, y si lo hice, fue por
error".
El grupo Starcom MediaVest junto con comScore y la
red publicitaria Tacoda (hoy AOL) realizó un estudio en Estados Unidos hace dos
años (julio del 2007) sobre la dinámica de uso de los banners. El
estudio sacaba a la luz datos algo desconcertantes: el 6%
de los usuarios son responsables de más del 50% de los
clics. Nacían así los "Natural Born
Clickers". Son ellos, quienes por voluntad, y no por
error, se llevan la mayor parte del pastel de clics.
Este mismo informe ha sido actualizado a fecha de septiembre de
2009 y nos trae datos de aún más desconcertantes (¿sentados?):
El 84% de los usuarios nunca hace clic. Esto
significa que por más que optimicemos nuestras campañas de banners,
en el mejor de los casos, rozando la perfección, podríamos obtener
respuesta directa de apenas un 16% de los
usuarios.
¿Hay que abandonar el formato banner entonces? No, por supuesto.
Si bien este informe pone de evidencia que el formato banner pierde
eficacia paulatinamente, hay otros informes que garantizan que el
banner mantienen cierta eficacia de impacto visual. Esto sugiere
que no hay que aferrarse únicamente al
clickthrough (aunque sí es cierto que es la única métrica
fiable) ya que se ha demostrado que una (gran) campaña de banners
tiene un importante efecto de impacto que se ve reflejado en
búsquedas en motores, visitas a la web corporativa y ventas online
y offline, más allá de que los usuarios hayan hecho clic o no.
La existencia del Natural Born Clicker acaparando el pastel de
los clics no tiene por qué ser mala para la publicidad online. Si
por casualidad nuestro target coincide con el los Clickers... pues
entonces hemos triunfado. Según los
estudios de comScore el Natural Born Clicker
tiene entre 25 y 44 años, es ama de casa, tiene ingresoso por
debajo de los $40.000 y pasa mucho tiempo delante del ordenador,
hasta cuatro veces más que los no clickers, de los que difiere
muchísimo en cuanto a patrones de comportamiento en Internet.
Mientras tanto los banners intentan reinventarse con nuevos (y a
veces molestos) formatos, pero qué será de él lo sabremos con el
tiempo. ¿Seguirá menguando su eficacia hasta desaparecer, ganarán
los pasivos Natural Banner Killers frente a los Natural Born
Clickers o conseguirán los nuevos Rich Media Advertisments
resucitar al agónico formato?
Via Mediapost