Tan antiguo como eficaz es el método de ensayo-error. Qué
alimenta, qué mata; qué muerde, qué no; qué resiste, qué se rompe,
son conocimiento adquiridos con esta metodología.
Una de las grandes ventajas del online es poder
realizar mediciones exactas, lo que nos garantiza un resultado
fiable de una pruebas de ensayo-error, podemos así realizar tests
simultáneos con dos versiones de una misma página y medir con
exactitud cuál de las dos versiones es la más eficaz para nuestro
propósito.
La herramienta madre para realizar este tipo de pruebas
es Google Website Optimizer.
Introducimos unos pocos códigos en la página sobre la que queremos
probar las variaciones y la herramienta comienza a mostrar a los
usuarios, de manera aleatoria, diferentes versiones de las páginas.
Tras unas cuantas pruebas podremos determinar qué variaciones han
sido más eficaces.
Recientemente se ha lanzado el proyecto ABTests.com, una
web que recoge casos de éxito de test de tipo A/B. En ella, cada
caso estudiado va acompañado de capturas de imagen de las pruebas y
una ficha bastante completa sobre cómo y por qué una versión
funcionó mejor que la otra. Podemos ver de esta manera como
simplemente cambiando el
texto que se contiene el link podemos doblar la eficacia de una
página.
Cada caso estudiado en ABTests.com tiene
por supuesto su contexto (tipo de mercado, target, hábitos de
consumo del país, etc), por lo que hay que cuidar de no transformar
un caso concreto en una ley universal (odiosa tendencia de este
sector), pero son sin duda representan una muy valiosa fuente de
referencia de la que extraer ideas para nuestras web.