domingo, 13 de septiembre de 2009

El lenguaje XHTML

Orden y estilo para las páginas web

El XHTML es el elegido sucesor del HTML. ¿Y esto por qué? Bien, para entenderlo miremos antes a su antecesor, el HTML. Se trata de un lenguaje utilizado para dar forma a las webs, quien quiera ver un poco de HTML no tiene mas que hacer clic con el botón derecho sobre esta misma página y seleccionar "ver código fuente", ese código que aparece efectivamente es el código que compone esta página. Éste es el lenguaje (lenguaje de marcado, no confundir con lenguaje de programación) que se encarga de que aparezca un título, luego una imagen, un menú, unos textos en negrita por aquí y unos links por allá.

¿Y qué le pasa al HTML, que hay que destronarlo? Pues le pasa que el HTML nació para dar forma a las primitivas páginas web de principios de los 90. Luego la Web empezó a cambiar rápidamente y obligó al HTML a reinventarse para poder dar cabida a nuevos formatos, nuevos conceptos, nuevas codificaciones. Y, si bien supo el HTML reinventarse con acierto, ciertas herencias del pasado empezaban a ser molestas.

Una de las principales molestias era que el HTML era un poco desordenado y tendía bastante al caos, no es que fuese el HTML propiamente dicho, sino quienes lo utilizaban (con la complacencia del HTML, eso sí). La mala praxis por parte de quienes lo usábamos era evidente en el uso de elementos estructurales como elementos de maquetación gráfica (la ya superada maquetación por tablas). Y es que el HTML debería únicamente contener información, para elementos gráficos están las CSS, hojas de estilo (y un simpático grupo de pop brasileño), de las que hablaremos en otro post.

¿Qué hacer entonces con este lenguaje que en sí funciona muy bien, pero que carece de disciplina? Pues reforma fue la palabra, y para ello le pusieron como institutriz al XML, un lenguaje verdaderamente estricto, que le daría al HTML una X de prefijo y muchas otras cosas más.

Pasado el correctivo, el resultado fue este XHTML, elegante y repeinado, listo para dar soporte a una nueva generación de contenidos en la Web. Alguien se preguntará: ¿en qué afecta esto a una página web? A primera vista... en nada, pero luego, mirando un poco más en profundidad, empezamos a descubrir le belleza del XHTML. Algunos beneficios de éste respecto al HTML:

  • Mantenimiento de una Web. El código es mucho más legible, el contenido está bien separado de la presentación, las normas de codificación son mucho más estrictas, esto agiliza muchísimo la tarea de mantenimiento de una web.
  • Los web crawler se hacen más eficientes. Los web crowler son "robots" que usan los motores de búsqueda para rastrear contenido por la web. De esta manera, cuando Google se pone a leer código en una página codificada en HTML, lo tiene mucho más fácil, no tiene que leer mareas de código que no dicen nada útil, por consiguiente, la calidad de indexación es mucho mayor.
  • Acceso desde múltiples dispositivos. Una de las principales banderas del XHTML es que puede visualizarse el mismo contenido en diferente dispositivos (únicamente se adapta la hoja de estilos). De esta manera el mismo contenido me vale para visualizar mi web en un ordenador, en un teléfono o en una tele.
  • Más rápido de interpretar por los navegadores. Al ser más estricta la codificación, también le cuesta menos a los navegadores transformar el código en información visual, ya que saben mejor lo que se encontrarán y recorren el código con más eficiencia.

La lista puede hacerse más y más larga, y mucho más todavía si comenzamos a hablar de las ventajas de su nueva versión, el XHTML 2.0, al que le seguimos la pista desde hace tiempo aquí en LECOATÍ . Las novedades de esta última versión son muy interesantes y se merece un post todo para él que pronto llegará.